¿Sabías que tu tanque de agua podría contener asbesto?

Durante muchos años, los tanques de agua fabricados en fibrocemento fueron una solución ampliamente utilizada en viviendas, edificios comerciales, industrias e instituciones. Sin embargo, hoy se sabe que muchos de estos productos contenían asbesto (amianto) como parte de su composición.
El asbesto es un material que, al degradarse con el paso del tiempo, puede liberar fibras microscópicas que representan un riesgo para la salud, especialmente si son inhaladas. Por este motivo, su uso está prohibido o fuertemente regulado en numerosos países.
¿Por qué es importante prestar atención?
Los tanques de fibrocemento antiguos pueden deteriorarse internamente, liberando partículas.
La exposición prolongada al asbesto está asociada a enfermedades respiratorias graves.
Muchas instalaciones aún los conservan por desconocimiento de los riesgos o por no presentar fallas visibles.
¿Qué recomendamos?
- Identificar el tipo y antigüedad del tanque de agua.
- Evitar intervenciones o manipulaciones sin asesoramiento técnico.
- Evaluar el recambio por tanques fabricados con materiales seguros y aprobados para agua potable.
- Realizar el proceso con empresas especializadas, que garanticen una gestión responsable y segura.

Cuidar la calidad del agua también es cuidar la salud de las personas. Informarse y tomar decisiones preventivas hoy puede evitar riesgos innecesarios en el futuro.
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